Una Nueva Forma de Entender la Política Municipal
La información pública no solo debe estar disponible, sino que debe ser comprensible y fiscalizable por cualquier ciudadano, especialmente en presupuestos y contratos.
El dinero público se administra con responsabilidad, analizando el coste-beneficio y priorizando los resultados reales sobre el simple gasto.
Rechazo total al uso partidista de los recursos humanos; el acceso al empleo público se basará estrictamente en criterios objetivos y legales.
Creación de mecanismos concretos (presupuestos participativos y consultas) con reglas claras y financiación previa para los vecinos.
Las decisiones se apoyarán en información objetiva e indicadores que permiten evaluar si una política ha funcionado después de su ejecución.
Obligación de informar periódicamente sobre compromisos cumplidos, objetivos pendientes y, crucialmente, explicar los errores cometidos.
La digitalización facilitará los trámites y la transparencia, pero siempre conviviendo con una atención presencial accesible.
El interés general de la ciudad, sus barrios y sus empresas está por encima de cualquier otra consideración o sigla política.
El Principio de Realidad aplicado de forma sistemática a cada iniciativa política:
Estructura de comunicación pública en tres niveles de profundidad:
Organización interna horizontal, transparente y verdaderamente democrática:
Órganos independientes con garantías de fiscalización y participación.
El proyecto aplicará internamente la misma transparencia que exige al Ayuntamiento, permitiendo consultar todos los ingresos y gastos del partido al detalle de manera pública y permanente.
Fiscalización completa abierta a todos los afiliados y vecinos de Calatayud.